
Llegó como broma de mal gusto cuando ya no quedaban más trenes por arribar ¡regalo de dios, en un hogar con doce almas! En principio no se preocuparon de darle nombre porque, siendo tan sumamente encanijao, ni la SeñáNati contaba con que saliera adelante; pero con empecinamiento se hizo ganar el alias de su fallecido hermano mayor y acabó siendo Teíto ¡¡¡¡el asunto prometía!!!! Tuvo que hacerse un hueco entre dentelladas de hambre calmada con...